La pureza de las flores de ciruelo en el valle de Mu Nau.
Casas de los Mong ocultas detrás de huertos de ciruelos en la madrugada, con el rocío sobre las plantas y la tierra.
Los Mong llevan una vida tranquila y pacífica bajo los árboles de ciruelo.
El porche al lado de los ciruelos, lugar de recreo para los niños étnicos.