Desde la intersección Tran Phu - Phung Hung, las cafeterías se esparcen a lo largo del ferrocarril.

Su punto común: pequeñas mesas y sillas con vistas al ferrocarril.

Su clientela está compuesta principalmente por jóvenes y turistas extranjeros ansiosos de nuevas experiencias.

Para los turistas, son pocas las ocasiones en que pueden caminar tan cerca de una línea de ferrocarril.

Para atraer a los vacacionistas foráneos, los dueños de estas cafeterías decoran el lugar con farolillos y canastas de flores multicolores.

Estos turistas taiwaneses hacen la foto icónica de su viaje.

Por la noche, los cafés están iluminados.

Cuando los trenes no pasan, los cafés sirven de escenario a músicos aficionados.

Varios cafés muestran el horario de trenes.

Unos minutos antes de pasar un tren, los servidores guardan todo su
equipamiento y piden a los clientes mantenerse alejados de la línea.

Aquí, los turistas son recibidos con sonrisas. En los últimos años, los cafés a lo largo del ferrocarril se han convertido en una gran atracción de la capital vietnamita.