Según el comunicado, este hecho abre “un nuevo capítulo” en los vínculos bilaterales, tras años de interrupción desde 2019, cuando Washington retiró a todo su personal diplomático debido a la inestabilidad política en Venezuela.

Funcionarios estadounidenses señalaron que la reapertura permitirá reforzar la presencia diplomática, brindar asistencia a sus ciudadanos y apoyar los esfuerzos de estabilización económica en el país sudamericano.

Previamente, Estados Unidos y el gobierno interino de Venezuela acordaron restablecer las relaciones diplomáticas y consulares, en un proceso orientado a promover la estabilidad, impulsar la recuperación económica y avanzar hacia la reconciliación política.

En enero, Washington ejecutó una operación militar en Caracas en la que capturó al líder venezolano Nicolás Maduro, quien fue trasladado posteriormente a Estados Unidos para enfrentar cargos vinculados al narcotráfico.

Posteriormente, la administración estadounidense ha impulsado su presencia económica en el país, especialmente en el sector petrolero, al tiempo que ha avanzado de forma gradual en el levantamiento de sanciones contra Venezuela, en el marco de una nueva etapa de acercamiento bilateral.