En los últimos años, el número de vietnamitas que invierten o comercian con activos digitales como criptomonedas o tokens no ha dejado de crecer. Diversos informes internacionales sitúan a Vietnam entre los países con mayor tasa de posesión de criptomonedas del mundo, lo que refleja el dinamismo y la predisposición de su población, especialmente de los jóvenes, a adoptar nuevas tecnologías.
En los últimos años, el número de vietnamitas que invierten o comercian con activos digitales como criptomonedas o tokens no ha dejado de crecer. (Foto: Bitcoin)
Al explicar el concepto de activo digital, los especialistas en economía y finanzas señalan: “Un término habitual es ‘real world assets’, que hace referencia a los activos existentes en el mundo real, pero tokenizados, es decir, codificados mediante la tecnología ‘blockchain’ para poder ser comercializados”.
“Un ‘token’ es un certificado encriptado con tecnología ‘blockchain’. Por ejemplo, si una moneda de oro equivale a mil ‘tokens’, una persona puede adquirir uno de ellos y poseer así una milésima parte de esa moneda”.
En consecuencia, los activos digitales engloban todo tipo de bienes que existen en forma de datos electrónicos, no como objetos tangibles creados, almacenados y negociados en el entorno digital, cuya propiedad, valor y capacidad de transferencia pueden determinarse con claridad.
Estos activos abren nuevas oportunidades al convertirse en un canal no tradicional de movilización de capital, un modelo de negocio basado en blockchain y una vía para desarrollar productos digitales vinculados a la economía creativa y la innovación. Sin embargo, hasta ahora la mayoría de las actividades relacionadas con ellos en Vietnam carecían de un marco regulador completo. Esta situación ha dejado a numerosos inversores expuestos a fraudes, esquemas piramidales encubiertos y pérdidas sin mecanismos de protección, mientras que muchas plataformas internacionales operan en el país sin licencia ni supervisión clara.
Ante ello, Vietnam ha comenzado a dar sus primeros pasos legales en este ámbito. La Ley de Tecnología Digital, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, supone un punto de inflexión al reconocer por primera vez en el país el concepto de activo digital. La normativa también reafirma los derechos de propiedad, transferencia, herencia y custodia de estos activos, estableciendo así una base jurídica para el desarrollo del mercado.
El subsecretario general de la Federación de Comercio e Industria de Vietnam, Dau Anh Tuan. (Foto: VCCI)
Al respecto, Dau Anh Tuan, subsecretario general de la Federación de Comercio e Industria de Vietnam (VCCI), afirmó: “Es imprescindible construir paso a paso un marco legal. Con una base jurídica sólida, la industria de la tecnología digital podrá desarrollarse con fuerza, al tiempo que se protegen los derechos e intereses de quienes participan en ella. Hoy existen numerosas transacciones vinculadas a activos digitales y, sin regulación, estas operaciones resultan frágiles y arriesgadas”.
No obstante, la ley constituye solo un “esqueleto”. Cuestiones clave como la concesión de licencias a las plataformas de intercambio, la protección de los usuarios, la identificación de los propietarios, la lucha contra el blanqueo de capitales o la política fiscal aún requieren mecanismos jurídicos concretos.
La Resolución 05/2025/NQ-CP, vigente desde el 9 de septiembre, empieza a dar respuesta a esas necesidades al establecer estándares más estrictos.
Pham Thi Thuy Linh, jefa del Departamento de Desarrollo de Mercado de la Comisión Estatal de Valores, explicó: “La creación del mercado de negociación de activos tokenizados se basa en principios de prudencia, control y una hoja de ruta adaptada a la realidad del país. Para garantizar la seguridad y estabilidad del mercado, así como los derechos e intereses legítimos de los inversores, los activos tokenizados deberán estar respaldados por bienes reales y solo podrán negociarse a través de entidades proveedoras de servicios de activos digitales autorizadas por el Ministerio de Finanzas”.
Las condiciones sobre propiedad y recursos humanos establecidas por la Resolución 05 son igualmente exigentes. Al menos el 65 % de los accionistas fundadores deberán ser organizaciones con experiencia en los sectores bancario, bursátil o tecnológico. En cuanto a los productos, solo podrán cotizarse aquellos respaldados por activos reales, como bienes inmuebles, mercancías o criptomonedas estables.
Esta política ha contado con el respaldo de los expertos. Phan Duc Trung, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Blockchain de Vietnam, enfatizó: “Los activos digitales no representan únicamente cifras de flujos de capital que llegan a Vietnam, sino también una dimensión de competitividad regional. Numerosos países de la zona han aprobado leyes y políticas para crear un corredor legal que permita a estos activos contribuir a la economía y generar valor positivo”.
Los activos digitales son una tendencia inevitable de la economía digital, que encierra tanto oportunidades de desarrollo como riesgos difíciles de prever. Vietnam ha dado un primer paso al legislar sobre la materia, pero el camino por recorrer exige prudencia y determinación. Un marco legal claro, un mecanismo de gestión transparente y una sociedad con cultura financiera serán el “trinomio” esencial para que los activos digitales se conviertan en un verdadero motor de innovación y crecimiento.